Las amas de casa del Lago Vlasina: construyendo paz en el sur de Serbia

 

La localidad de Crna Trava, en el sudeste de Serbia, es una de las zonas del país balcánico más castigadas por la pobreza. No hay un médico para los pocos habitantes que quedan y los trabajos escasean, con una tasa de desempleo que ronda el 40 por ciento.


Pese a estar situada a sólo diez kilómetros del centro turístico del lago Vlasina, las carreteras de Crna Trava son tan malas que los visitantes la dejan a un lado por una circunvalación, y con el paso de los años, la falta de oportunidades ha llevado a una buena parte de sus vecinos a emigran, y hoy sólo quedan medio millar de personas.


Gracias a una iniciativa apoyada por la ONU, 275 mujeres de las localidades de Crna Trava y Vlasotince están pudiendo salir adelante después de haber transformado su actividad familiar de recogida de frutas y repostería en un negocio colectivo llamado Asociación de Amas de Casa del Lago Vlasina.


Con el apoyo de una donación de 56.200 dólares de un programa conjunto, autoridades locales y el Gobierno noruego, la cooperativa abrió una pequeña fábrica para preparar y empaquetas comidas sanas hechas con productos del bosque, equipada con nueve estufas donde producen zumos, dulces y mermeladas a partir de las recetas de sus abuelas.


El proyecto forma parte de los esfuerzos del programa conjunto “Promoción de la consolidación de la paz en Serbia meridional”, uno de los cuatro que tiene en el país el Fondo para el Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para impulsar el desarrollo económico en la región, que busca reducir los riesgos de un nuevo rebrote del conflicto cerrando la brecha entre grupos étnicos.


El responsable del programa, Nicholas Hercules, asegura que los fondos han ayudado a las mujeres a aumentar su negocio y expandirse a mercados más grandes, además de mantener una mayor parte de los beneficios que obtienen de la venta de sus productos y que antes se los llevaban los intermediarios.


“Esperamos que su experiencia sirva de ejemplo para otros, especialmente a los que están pensando en marcharse de la región, para que sepas que es posible quedarse en casa y ganarse la vida de forma digna para sacar adelante a sus familias”, asegura Hercules.


El empleo y los trabajadores autónomos son herramientas esenciales para construir la paz. Muchos de los conflictos que asolan el mundo están relacionados con la falta de acceso a recursos, y en países como Serbia, el F-ODM ayuda a las comunidades, especialmente a los grupos de población más necesitados.


Este tipo de proyectos también ayudan a afrontar el hecho de las mujeres están infrarrepresentadas en la toma de decisión económicas en Serbia, una situación que implica que tengan menos poder para influir en el establecimiento de las prioridades de las agendas públicas de los políticos.


“Las amas de casa de Vlasina son un buen ejemplo de cómo empoderar a las mujeres para transformar sus actividades familiares en negocios generadores de ingresos, que ayudan a mantener medios de vida sostenibles, hacia un desarrollo más inclusivo en el sur del país”, añadió Hercules.


Con apoyo del programa conjunto, la cooperativa realizó recientemente un viaje de estudio para aprender a vender sus productos en todo el país, recibieron entrenamiento sobre salubridad y participaron en diferentes ferias de alimentación y concursos para abrirse nuevos mercados.


En noviembre pasado ganaron la medalla de oro de la segunda feria anual de alimentación de Nis, la más prestigiosa del sur del país, donde 40 contendientes presentaron sus manjares, artesanías y otros “souvenirs” preparados de forma tradicional.


“Esa medalla de oro es un halago”, asegura Slavica Cvetkovic, una de las socias de la cooperativa, quien recordó que un año antes habían obtenido el segundo lugar. “Nos demuestra que hemos mejorado nuestra calidad, y todo fue posible gracias a los fondos que recibimos”, añadió.


Vesna Djordjevic, una de las responsables de proyecto, advirtió que el mayor reto al que se enfrentan las amas de casa del Lago Vlasina es ampliar la distribución y vender sus productos, además de vincular su negocio al turismo rural.


Por ahora, la cooperativa representa un modelo a seguir para sus comunidades, según el alcalde de Vlasotince, Srdjan Susulic. “La asociación de amas de casa del lago Vlasina son un ejemplo y su creatividad una lección para los emprendedores del sur de Serbia”, destacó.



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